La Comisión de Evaluación Ambiental respaldó de forma unánime la iniciativa del consorcio internacional, que proyecta iniciar obras en 2027 y comenzar sus operaciones comerciales hacia fines de 2030.
A días de que la industria del hidrógeno y las energías limpias se reúna en Metropolitan Santiago para una nueva edición de Hyvolution, el sector acaba de recibir la señal más contundente de su historia reciente en Chile. Con una votación unánime de 12 votos a favor, la Comisión de Evaluación Ambiental de Magallanes otorgó la Resolución de Calificación Ambiental al megaproyecto HNH Energy, iniciativa que debería producir amoniaco verde a partir de 2030, y que proyecta una inversión de US$11.000 millones. La cifra representa el mayor monto aprobado hasta ahora por el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA).
El dictamen no solo destraba el mayor desarrollo industrial en el extremo sur, sino que inyecta un dinamismo decisivo a la transición energética en Chile. El consorcio internacional integrado por las firmas austríacas Austria Energy y Ökowind, junto al fondo danés Copenhagen Infrastructure Partners, superó un riguroso proceso de evaluación de dos años y un mes, cumpliendo con los plazos previstos en su hoja de ruta corporativa y abriendo paso a la etapa de ingeniería de detalle previa a las obras.
El complejo, distribuido estratégicamente entre las comunas de San Gregorio, Punta Arenas y Laguna Blanca, contempla un despliegue de infraestructura a gran escala diseñado para abastecer mercados internacionales a partir del segundo semestre de 2030. Integra una planta de procesos para la síntesis de amoníaco a partir de hidrógeno verde, una desaladora marina para el suministro hídrico, ductos soterrados, un parque eólico inicial de 194 aerogeneradores que escalará hasta alcanzar los 2,1 gigavatios de capacidad y un puerto multipropósito propio destinado al embarque y la recepción de componentes críticos.
En declaraciones a H2 News, Marcos Kulka, director ejecutivo de H2 Chile, celebró la aprobación del proyecto. “La aprobación unánime por parte de la Coeva de Magallanes representa un hito sin precedentes para el desarrollo del hidrógeno verde y sus derivados en Chile. Este paso demuestra que es posible tramitar megaproyectos de alta complejidad bajo los más exigentes estándares ambientales, dando certidumbre regulatoria y técnica a las inversiones de largo plazo. Magallanes se consolida hoy no solo como un polo eólico de clase mundial, sino como un actor protagónico de la descarbonización global y el desarrollo sostenible del país”.
Con el inicio de faenas programado para 2027, el proyecto proyecta una demanda laboral que llegará a los 4.000 puestos de trabajo durante el peak de construcción y cerca de 1.800 plazas permanentes para su fase operativa. Esta escala y el estándar técnico que supone su despliegue sitúan a Magallanes en el epicentro de la agenda energética, transformándose de inmediato en uno de los temas obligados de conversación y análisis para los ejecutivos, proveedores y especialistas que convergerán entre el 1 y el 3 de septiembre en los pasillos de Hyvolution.