Con autos a escala impulsados por celdas de combustible, la competencia escolar inició sus pruebas en Metropolitan Santiago. Ximena Rincón enfatizó la urgencia de formar a tiempo el capital humano que requiere la industria.
Con la bandera a cuadros en alto y el murmullo expectante de decenas de jóvenes apostados al borde de la pista, la ministra de Energía, Ximena Rincón, dio la largada de la fase competitiva del H2 Grand Prix (H2GP) en el arranque de Hyvolution 2026. El gesto protocolar duró apenas unos segundos, pero desató zumbido eléctrico de diminutos bólidos a escala que, en su chasis reducido, esconden ingeniería de última generación.
En la pista de Metropolitan Santiago este miércoles 2 de septiembre se desarrollarán las rondas clasificatorias y la esperada carrera de resistencia. Se trata de una prueba de fuego de cuatro horas ininterrumpidas donde la velocidad pasa a un segundo plano para y lo importante se centra en la resistencia.
Cada auto en competencia es impulsado por una pila PEM de 30 watts compuesta por 14 celdas que mezclan hidrógeno con el oxígeno del aire mediante una reacción electroquímica; los electrones liberados viajan por un circuito que empuja las ruedas, arrojando agua como único residuo por el escape. Durante la carrera, mientras la celda entrega una base constante de poder, las baterías y los supercondensadores absorben el castigo de las aceleraciones bruscas.
Así, cada equipo debe operar como un departamento de ingeniería que produce su propio combustible a partir de agua destilada y electricidad gracias a electrolizadores de mesa HydroFill, almacenando el gas en estado sólido en cilindros seguros de hidruro metálico.
Anticipar el talento
Minutos después de bajar la bandera y observar el trabajo en boxes de las escuderías escolares, la ministra Rincón profundizó en el sentido estratégico que tiene involucrar tempranamente a las nuevas generaciones en estos desarrollos. Es que, afirmó, “hay un ámbito donde no podemos esperar de brazos cruzados a que el mercado madure, porque formar a una persona toma años: el capital humano. Ese que veíamos hace un rato atrás con nuestros jóvenes”, advirtió.

Rincón repasó algunos de los planes de fortalecimiento que el gobierno está realizando en ese sentido. “Por eso reforzamos la oficina de capital humano en energía. Junto a la Universidad de Magallanes, y la Universidad Católica de la Santísima Concepción, construimos programas de entrenamiento y un modelo de formación laboral con creación de carreras a partir de los requerimientos reales que tiene la industria. Y ya contamos con 24 perfiles laborales certificables junto a Chile Valora y a la Cámara Chileno Alemana”.